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El estadio Luis Rodríguez Sánchez, de Palo Verde, ubicado entre los barrios José Félix Ribas y Vista Hermosa, que hasta diciembre de 2012 funcionó como refugio, hoy es utilizado por 57 familias que habitan los cubículos dispuestos para familias damnificadas.

En la instalación deportiva se refugiaron recientemente 13 grupos familiares cuyas viviendas están en peligro en el sector El Estadio de Palo Verde, pues temen que se derrumben. Los afectados cuentan con certificado de riesgo, pero no han recibido respuesta del Gobierno para ser llevados a un albergue.

La casa de Carmen Beatriz Landáez exhibe las grietas y daños que dejaron las lluvias de 2010 en la zona. La mujer abandonó su hogar en 2012 junto a otros vecinos que están en la misma situación y decidió ocupar el estadio de Palo Verde para resguardarse.

"Hemos ido al Ministerio de Vivienda, al Gobierno del Distrito Capital y a Corpomiranda, pero en ningún lugar nos dan respuesta. Protección Civil Sucre nos notificó que estamos en riesgo, pero nos dicen que no pueden hacer nada por nosotros. Pensamos que no nos toman en cuenta porque nos consideran invasores.

Pero las 13 familias afectadas tenemos constancias de la situación que afrontamos con nuestras casas", expresó.

Santa Di Curu está en la misma situación de Landáez, pero se resiste a abandonar su casa.

Desde el segundo piso muestra cómo el terreno ha cedido con el tiempo. Pese a que los afectados se han organizado para hacer las peticiones ante las instancias correspondientes, se sienten desasistidos.

Otro grupo de familias que no son de la zona también se refugiaron en el estadio por falta de viviendas y algunos temen que lleguen más damnificados al lugar. "Como comunidad nos organizamos para estar seguros porque nos avisaron que un grupo de invasores de Fila de Mariches iba a tomar la instalación deportiva", precisó Landáez.

Carmen Ayala relata se fue a vivir al estadio pues no tiene los recursos para comprar una casa. "Nadie nos toma en cuenta. Queremos que los miembros del Gobierno nos visiten, vean cómo vivimos y que nos incluyan en el registro de la Gran Misión Vivienda Venezuela. No tengo los medios para pagar un alquiler ni para darle un techo a mis hijos".

Los vecinos de la zona lamentan que el estadio, construido hace 30 años para los Juegos Panamericanos y por el que pasaron peloteros como Luis Sojo, no sea utilizado exclusivamente como área deportiva y para la recreación.

Los miembros de las escuelas deportivas de softbol y beisbol de los barrios José Félix Ribas, 5 de Julio y Vista Hermosa conviven sin medidas de seguridad con las 57 familias sobre las que no hay ningún tipo de control.

 


A. L. / El Nacional

Impreso Digital - 2014/01/14

Fuente: http://www.el-nacional.com/


Caracas. La rectora de la Universidad Central de Venezuela (UCV), Cecilia García Arocha, informó que ejercerán recursos legales “en defensa del patrimonio de la UCV” ante la resolución del Ejecutivo nacional de la ocupación temporal de unos terrenos pertenecientes a esa casa de estudios, ubicados en Macaracuay, sin consultar a las autoridades universitarias.

 

La gaceta (circuló el jueves) señala que el Instituto Nacional de Tierras Urbanas “evaluará la factibilidad de uso del bien inmueble para el desarrollo de proyectos de viviendas”.

 

Cuestionó que se expropien terrenos de la universidad para ejecutar proyectos del Gobierno: “Nos parece bien que todo el mundo tenga sus viviendas, pero no a costillas de destruir lo que está construido, de expropiar con la promesa de cumplir lo que no has cumplido”.

 

En nota de prensa, la rectora explicó que ya existe el proyecto de una clínica para la comunidad universitaria, coordinado por la Fundación UCV, que se construiría en esos terrenos: “Tenemos todos los documentos que prueban que los terrenos son patrimonio de la Universidad Central de Venezuela. No vamos a permitir que se expropie”. Recordó que en agosto de 2010 fueron expropiados terrenos de la estación experimental en San Nicolás, perteneciente a la Facultad de Agronomía.

 


Ultimas Noticias

Impreso Digital - 2014/01/14

Fuente: http://www.ultimasnoticias.com.ve/


“Hace tres años nunca me imaginé que viviría en un apartamento en esta zona, pero mi fe en Dios y en mi presidente Chávez era tan grande que nunca dudé de que iba a tener mi casa digna. No sabía cómo ni cuándo, pero estaba segura de que viviría en el centro de Caracas. Solo tenía que tener paciencia, y como ya lo dije, mucha fe”, relata Lucía Moreno, de 30 años de edad.

 

Al igual que muchas venezolanas y muchos venezolanos, el sueño de Moreno también se cumplió. Junto con su familia, hoy habita en un urbanismo ubicado en la parroquia San José: el Opppe-2.

 

Después de casi tres años en un refugio, esta humilde venezolana fue dignificada por la Revolución Boliviana y es una feliz vecina de este desarrollo habitacional construido por la Oficina Presidencial de Planes y proyectos Especiales como parte de la Gran Misión Vivienda Venezuela.

 

En conversación con el Correo del Orinoco, Moreno relató como, no en pocas oportunidades, le comentó a su hermana: “Algún día yo voy a tener una casa aquí”. Y ese día llegó gracias al comandante Chávez y a la Revolución.

 

El camino desde Las Adjuntas

 

Transcurría diciembre del año 2010. Ella contaba los días y estos le decían que pronto cumpliría un año en el rancho que compartía con su esposo José, su hermana Daliana, su hermano Robinson y su hija Dathna, recién nacida.

 

La casa de paredes de barro y techo de cinc estaba constituida por una sola habitación donde, con una envidiable imaginación, se las había arreglado para organizar una cocina y dos camas en tres ambientes divididos por sábanas. “La casa no era mía”, explica. “Era un ranchito que nos prestaron para vivir y estaba ubicado en la parte alta del barrio El Ciprés, en la parroquia Macarao.

 

Moreno había vivido los últimos años en ese sector “saltando del timbo al tambo”. Cambió de hogar en varias oportunidades; estuvo en casa de su suegra y un largo periodo en la vivienda de una de sus cuñadas.

 

La necesidad de un hogar obligó a Moreno y a su esposo a tomar la decisión de aceptar vivir en un inmueble que no reunía las condiciones mínimas de seguridad. Las continuas filtraciones del agua proveniente de un cerro ubicado detrás del rancho eran solo una parte de los problemas.

 

“El agua se metía en la casa por todos lados y eso provocó que las paredes se afectaran y comenzaran a salir grietas enormes. Tuvimos que salir de emergencia. La situación era insoportable y además teníamos que pensar en la salud de nuestra hija”, manifestó.

 

Confianza en el Gobierno

 

Justo por esa fecha José había comenzado a estudiar en la Universidad Nacional Experimental de la Seguridad (UNES), institución que tomó la decisión de iniciar un programa de albergue para damnificados al constatar la situación crítica en la que vivían algunos de sus estudiantes, y luego de un estudio socioeconómico.

 

“Una imagen que siempre llevo en el corazón es la del Comandante coordinando, él mismo, el traslado de personas víctimas de la vaguada en Antímano. Chávez iba con muchas camionetas y autobuses recogiendo a los damnificados que perdieron sus casas y se los llevaba para el Fuerte Tiuna. Yo iba con mis maletas por un lado y por el otro estaba el Presidente ayudando a los pobres de esta zona. Eso nunca se me olvidará”, contó Moreno.

 

“Fue la UNES la que nos brindó la ayuda inicial”, explicó. Fueron trasladados desde Las Adjuntas hasta las instalaciones de la universidad en El Helicoide, a mediados de diciembre de 2010.

 

“La determinación de mudarnos fue algo que ya había analizado junto con mi esposo. Cuando conversábamos, fue el bienestar de nuestra hija y la convicción de que el Gobierno nos auxiliaría lo que nos ayudó a tomar la decisión definitiva. Ahora sé que lo que hicimos fue lo mejor”, expresó.

 

La UNES habilitó un espacio “bastante grande para las cinco familias beneficiadas con la ayuda”. Con respecto a la primera etapa de su nueva vida, Moreno señaló: “Desde la primera noche se comenzó a ver el cambio. Por fin, después de tanto tiempo, pudimos dormir tranquilos, sin preocuparnos por las filtraciones y sin el temor de que el cerro se derrumbara”.

 

Indicó que desde que llegaron al refugio el trato fue “muy bueno”. Relató que el espacio estaba dividido en cubículos, uno para cada familia; las autoridades se preocuparon por atender todas sus necesidades. Alimentación, servicio médico y recreación fueron algunas de las atenciones suministradas.

 

“Durante ese tiempo no trabajaba. Pero dada la necesidad de obtener algunos ingresos para ayudar con la manutención de mi familia, comencé a ofrecer el servicio de secado de cabello entre las vecinas del refugio”, contó Moreno. Agregó que, como las familias recibían la alimentación, la tarea principal era el mantenimiento del espacio que habitaban.

 

Segunda parada: Cotiza

 

En las instalaciones de El Helicoide permanecieron tres meses. Las actividades académicas desarrolladas por la universidad reclamaron su espacio y esto obligó a las autoridades de la institución a buscarles un nuevo hogar temporal a las familias albergadas.

 

“Nos llevaron a las antiguas instalaciones de la Policía Metropolitana en Cotiza, en la parroquia San José donde ya había más de 100 familias. Primero nos ubicaron en galpones, pero al tiempo fuimos trasladados a cubículos con más privacidad. Nuestro padrino fue el Ministerio del Poder Popular para Relaciones Interiores, Justicia y Paz”, explicó.

 

En el nuevo refugio las tareas las realizaban grupos de familias. La alimentación era una de ellas. En este sentido Moreno explicó: “La comida la teníamos que hacer nosotros. La rotación de los grupos se anunciaba en una cartelera que incluía los desayunos, los almuerzos, las cena y una merienda”.

 

Entre las obligaciones asumidas por el padrino político del refugio figuraba la entrega de pañales y medicinas. También coordinaba la visita de médicos de la Misión Barrio Adentro, quienes, entre otras especialidades, realizaban consultas de ginecología, odontología y oftalmología.

 

“Siempre tuvimos el apoyo del ministro, el ahora gobernador, Tareck El Aissami”, refirió Moreno. Señaló que siempre se preocupó por ofrecerles la mejor estadía posible. “Frecuentemente se entregaban regalos para los niños y otros productos necesarios para nuestra estadía, como por ejemplo sabanas y artículo de higiene personal”, acotó.

 

Moreno destacó el trato recibido en las instalaciones. Indicó que, no obstante la cantidad de familias, todos fueron tratados con la misma diligencia. En este sentido, explicó: “Todos recibíamos los mismo beneficios, y nos regíamos por las mismas leyes”.

 

 

“Nunca perdí la fe”

 

 

La joven afirmó que nunca perdió la fe en la palabra del comandante Chávez. “Mi fe era tan grande”, explicó, “que a pesar de

ver salir a muchas familias del refugio yo nunca baje la guardia y seguí esperando, junto a mi familia, nuestro momento”.

 

Cuando fueron adjudicados al urbanismo, los edificios se encontraban en la primera etapa de su construcción. Sin embargo, eso no fue impedimento para que, desde ese momento, las familias seleccionadas decidieran visitar permanentemente las instalaciones como parte de las funciones de contraloría social enseñada por el líder de la Revolución Bolivariana.

 

Moreno recordó que a partir de ese momento la espera se le hizo eterna, y contó que en una de sus visitas a la construcción se entristeció mucho al observar que solo llevaban levantados dos pisos. “Lloré mucho. Solo el ver correr a mi hija en la plaza donde estábamos hizo que saliera de ese estado y me volviera a llenar de fuerza. En ese instante me dije: ‘falta poco, confío en que mi casa estará en este lugar y así será”.

 

Hogares dignos

 

La Opppe-2 es una edificación de dos torres de 12 pisos cada una. En cada uno de estos niveles hay 16 apartamentos de aproximadamente 56 metros cuadrados distribuidos en dos habitaciones, un baño, una cocina y una sala-comedor. Son 192 hogares habitados por igual número de familias.

 

El urbanismo cuenta con un amplio estacionamiento y ocho locales socioproductivos donde, gracias a las gestiones iniciadas por vecinas y vecinos, pronto funcionaran una Panadería Venezuela, un Mercal y un establecimiento de Farmapatria.

 

“Soy inmensamente feliz”

 

Coincidencialmente la entrega formal del apartamento se realizó el 7 de octubre de 2012, el día de la elección presidencial en la que el pueblo venezolano ratificó al comandante Chávez como su Presidente constitucional, lo que representó para ella otra gran victoria de la Revolución.

 

“Fue un día lleno de felicidad. Aquí vivimos bien. Esto representa para nosotros el comienzo de una nueva vida, distinta de la que teníamos en el barrio. Aquí tengo una bodeguita y participo como vocera de mi piso en las actividades en beneficio de la comunidad”, señaló.

 

“El día de la entrega de los apartamentos fui la última en recibir las llaves, y cuando las tuve entre mis manos se lo agradecí al presidente Chávez, y eso es algo que siempre hago y siempre haré. He tenido experiencias con gente de la oposición quienes me preguntan: ‘¿y ustedes están cómodos en un apartamento tan pequeño?’. Y yo solo les respondo: soy inmensamente feliz”, reiteró Moreno.

 

Solo en revolución

 

Moreno piensa que los logros alcanzados en materia de adjudicación de viviendas no se hubiesen registrado en un sistema de gobierno distinto del implementado por el líder de la Revolución Bolivariana. En este sentido, asegura que durante los gobiernos de la Cuarta República “fueron pocas la soluciones ofrecidas al pueblo para solventar las necesidades” de hogares dignos.

 

Cuestiona los señalamientos que algunas personas hacen a la GMVV, y al respecto, afirma que no se imaginan la penurias por las que tienen que pasar muchas de las personas que viven en los cerros de Caracas.

 

“Ellos no saben lo difícil que es vivir montados allá arriba. No se imaginan lo difícil que es bajar un montón de escalones con una inmensa barriga de embarazada. Esta Misión es una esperanza para los que soñamos con una Venezuela mejor. Es un sueño que poco a poco se les está haciendo realidad a los que antes no tenían nada”, aseguró.

 

Igualmente, manifestó que otro de los principales cambios ocurridos durante el proceso iniciado por el presidente Chávez es la nueva visión que los venezolanos tienen de la política. Al respecto, expresó: “Antes tú me preguntabas qué era una comisión presidencial, cuáles con las funciones de un viceministro o sobre el presupuesto nacional y seguro que no iba a saber que responderte; ahora eso cambió. Gracias a la preocupación que mostró Chávez por instruir al pueblo en todo lo relacionado con la política y la economía del país, los venezolanos estamos mejor preparados con respecto a esos temas”.

 

Y agregó: “Yo abrí los ojos a la verdadera Venezuela gracias a las cadenas de televisión hechas por Chávez. El Presidente repetía y repetía siempre lo mismo para que el venezolano entendiera y supiera donde estaba parado y cuales eran sus derechos y deberes”.

 

Texto/Romer Viera
Fotos/Loel Henríquez

 


Romer Viera / Correo del Orinoco

Página Web - 2014/01/12

Fuente: http://www.correodelorinoco.gob.ve/


Cuatro años tomó a la Fundación UCV desarrollar el proyecto para construir en el lote de terreno de Macaracay, sobre el que pesa una orden de ocupación temporal, a cargo del Instituto Nacional de Tierras Urbanas, para evaluar la factibilidad de construir viviendas.

Genaro Mosquera, presidente de la Fundación UCV, señaló que de los 19.000 mts2 del inmueble sólo 4.000 son aptos para la construcción, por fallas de drenaje y movimientos de tierra que comprometen la estabilidad geológica de la parcela. "Esta es un área complicada, cualquier construcción requiere de un estudio de impacto ambiental complejo, es necesario hacer perforaciones, hay quebradas".

La institución tiene previsto construir un centro médico docente en el terreno, que permita el entrenamiento de médicos y enfermeras y prestaría servicio a la comunidad. Actualmente, están en la fase de recaudación de fondos para comenzar las obras en 2015.

Representantes de la Fundación UCV y vecinos de seis comunidades vecinas se reunieron para analizar la resolución dictada por el Ministerio de Vivienda. El asunto también fue llevado al Consejo Universitario, en el que los estudiantes exhortaron al gobierno a no quitarle más terrenos a la universidad.

Mosquera señaló que la Consultoría Jurídica emprenderá acciones legales. "Esta es una decisión unilateral sobre la que no informaron ni siquiera al propietario, que es la Fundación UCV".

El concejal Juan Carlos Vidal, presidente de la Comisión de Urbanismo y Vialidad de Sucre, se opone a la medida de ocupación temporal del lote para construir viviendas por tres razones: "El terreno tiene una zonifi cación educacional pública; es propiedad de la Fundación UCV y, por ende, es patrimonio público y, fi nalmente, porque las características del suelo no son las apropiadas para la construcción de ese tipo de edifi caciones, que por lo general son torres muy altas cuyo peso haría que la tierra cediera".

Ida de Penta, dirigente vecinal de Macaracuay, informó que mañana domingo, a las 4:30 pm, realizarán una asamblea en la plaza San Francisco, localizada a unos metros del terreno, para informar a la comunidad sobre la situación. Señaló que se oponen a la construcción de más viviendas en la zona, pues la red de servicios ya es deficitaria.

 


FLORANTONIA SINGER / El Nacional

Impreso Digital - 2014/01/11

Fuente: http://www.el-nacional.com/


Residentes de Colinas de La California se reunieron ayer en la plaza San Francisco, municipio Sucre, para fijar posición ante el anuncio del gobierno de ocupar temporalmente un terreno en Macaracuay, donde potencialmente construirían viviendas.

Ida de Penta, presidente de la Asociación de Vecinos de Macaracuay, señaló que a través de las redes sociales y correos electrónicos corrieron la voz para que la mayoría de la comunidad participara en la discusión.

La vocera aseguró que se trataba de una jornada informativa. Dijo que luego de conversar con algunos habitantes del sector concluye que existe preocupación porque se genere un caos urbano si se produce una mudanza masiva a la zona, que tenía una finalidad educativa.

Penta opinó que apoyaría el proyecto que le presentó la Fundación UCV -dueña del terreno- hace un par de años a la comunidad, que consiste en la construcción de un centro médico docente vinculado a la Facultad de Medicina de esa casa de estudios.

Aspectos técnicos . Aunque en Gaceta Oficial Nº 40329 se establece que el Instituto Nacional de Tierras Urbanas evaluará la factibilidad de construir viviendas, el concejal y presidente de la Comisión de Urbanismo de Sucre, Juan Carlos Vidal, adelantó que las características del terreno determinan no es apto para ese tipo de edificaciones.

Agregó que es competencia del municipio realizar los estudios de factibilidad técnica.

Informó que en la próxima sesión ordinaria de la Cámara Municipal, el martes, solicitará que sea invitado un representante de ese instituto para proponer trabajar juntos.

 


M. V. F. / El Nacional

Impreso Digital - 2014/01/13

Fuente: http://www.el-nacional.com/