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Las crecidas de ríos y arroyos causadas por los aguaceros del lunes en el norte de California amenazan con provocar nuevas inundaciones en la ya anegada región.

En el Valle de San Joaquin, los habitantes vigilaban los diques para detectar indicios de peligro, revisaban planes de evacuación y llenaban centenares de bolsas con arena mientras el río San Joaquin continuaba subiendo de nivel.

"Nuestra comunidad trabaja como un equipo de verdaderos campeones", dijo Paula Martin, habitante del San Joaquin River Club. Martin coordina los planes de emergencia para esta comunidad de 800 viviendas.

La comunidad tiene sirenas en un club y una iglesia que pueden advertir a los habitantes de una inundación inminente, según Martin.

El Servicio Meteorológico Nacional emitió avisos de inundación, nieve y viento, incluida una advertencia de inundación súbita para la zona afectada por el incendio Soberanes en el condado Monterey.

Los vientos podrían alcanzar los 96 kph (60 mph) en la zona de la bahía de San Francisco.

En el condado Santa Cruz han caído 7,1 centímetros (2,8 pulgadas) de lluvia en 24 horas y podrían aumentar a 20 centímetros (8 pulgadas) antes de que haya pasado la tormenta el martes.





The Associated Press / El Nuevo Herald
Página Web - 2017/02/20
Fuente: http://www.elnuevoherald.com


Las primeras franjas de lluvia de una poderosa tormenta en el Pacífico llegaron el domingo al norte de California, donde causaron ligeras precipitaciones y viento, así como nuevas alarmas sobre posibles inundaciones en la de por sí ya anegada región.

En un puesto de medición cerca de Vernalis, el río San Joaquin mantenía sus niveles en "fase peligrosa", lo que significa que estaba por alcanzar la parte más alta de los diques, explicó Tim Daly, portavoz de la Oficina de Servicios de Emergencia del condado San Joaquin.

"Cuando el agua sube tan alto y viene más, la presión es demasiada y los diques pueden romperse. Las corrientes pueden rebasarlos", afirmó Daly.

Según el experto, los habitantes de zonas bajas fueron advertidos que estén listos para desalojar, en especial aquellos en Joaquin River Club, una comunidad de unas 800 personas al lado del río, a 16 kilómetros (10 millas) al sur de Tracy.

Los habitantes del lugar patrullaban de manera constante los diques para detectar cualquier señal de peligro y efectuaban reuniones para examinar la presteza y las rutas de evacuación, dijo Paula Martin, quien contribuye a coordinar los planes de desalojo.

"Tenemos un equipo de respuesta para los diques, un equipo para embolsar arena, equipos para verificar lo que personas a pie adviertan en los diques", afirmó Martin.

Mientras tanto, el nivel del agua continuaba bajando en la presa de Oroville, donde un aliviadero dañado suscitó preocupaciones de que pudiera causar inundaciones de gran escala.

El nivel del agua también bajaba en la comunidad agrícola de Maxwell, donde decenas de personas se dirigieron a tierras más altas debido al desbordamiento de arroyos cuyas corrientes inundaron viviendas el viernes, dijo el jefe policial adjunto del condado Colusa, Jim Saso.

No hubo heridos y las cuadrillas utilizaban lanchas para rescatar a habitantes de una comunidad ubicada en una zona baja.

"Estamos indicando a la gente que tenga una maleta a la mano y esté lista para desalojar de nuevo", afirmó Saso. "Si regresa la inundación, será en las zonas afectadas".

Según los meteorólogos, podría haber otra racha de fuertes lluvias durante la noche y las precipitaciones alcanzarían varios centímetros de altura.

"Es posible una inundación amplia durante el desplazamiento de una corriente atmosférica (de humedad) hacia alguna parte en la costa central de California", señaló el Servicio Meteorológico Nacional.

Debido al daño en el aliviadero del lago Oroville formado por la presa, 188.000 personas fueron desalojadas el pasado fin de semana.

El Departamento de Recursos Hidráulicos de California informó el domingo que el nivel del agua continúa bajando aun cuando disminuyó la descarga de agua por el aliviadero.





OLGA R. RODRIGUEZ / El Nuevo Herald
Página Web - 2017/02/19
Fuente: http://www.elnuevoherald.com


La construcción de casas en Estados Unidos cayó en enero ante una menor edificación de proyectos multifamiliares, pero revisiones al alza al dato del mes previo y una escalada en permisos a máximos de un año sugieren que la recuperación del sector de la vivienda sigue en curso.

Los inicios de construcciones de casas declinaron un 2.6 por ciento a una tasa anual desestacionalizada de 1.25 millones de unidades, dijo este jueves el Departamento de Comercio.

Los permisos para la construcción futura de viviendas escalaron un 4,6 por ciento en enero, a una tasa de 1.29 millones de unidades, el nivel más alto desde noviembre de 2015.

Economistas consultados en un sondeo de Reuters proyectaban que los inicios de construcción de casas cayeran a una tasa de 1.22 millones de unidades el mes pasado y que los permisos para nuevas edificaciones subieran a 1.23 millones de unidades.





Reuters / El Financiero
Página Web - 2017/02/16
Fuente: http://www.elfinanciero.com.mx


A casi 200.000 habitantes del norte de California que radican río abajo de la presa más alta de Estados Unidos se les permitió regresar a sus viviendas el martes tras dos noches de incertidumbre, pero se les advirtió que todavía podrían tener que huir a tierras altas repentinamente si las apresuradas reparaciones efectuadas a la represa no resisten.

Dichas reparaciones podrían ser sometidas a prueba por primera vez en unos días con la primera de una serie de tormentas pronosticadas para la región. Pero la verdadera prueba ocurrirá en las próximas semanas cuando la cantidad récord de nieve que ha caído se derrita en las montañas cercanas.

"Existe la perspectiva de que pudiéramos emitir otra orden de evacuación si la situación cambia y el riesgo se incrementa", dijo el martes Kory Honea, jefe policial del condado Butte.

A los residentes que viven río abajo de la presa Oroville se les ordenó repentinamente que evacuaran el domingo por la tarde después de que las autoridades hidráulicas les habían asegurado durante casi una semana que el dique estaba en buen estado a pesar de que se había formado un agujero en el aliviadero principal de la estructura.

Se emitió la orden luego de que las autoridades temieron que el vertedero de emergencia, que está hecho de tierra y se usa cuando la represa excede su capacidad, colapsara el domingo debido a la erosión.

Durante el fin de semana, el agua del lago crecido se deslizó por el aliviadero de emergencia no recubierto de cemento durante casi 40 horas, lo que le provocó una fuerte erosión. El problema ocurrió después de que los ingenieros descubrieron un hoyo que crecía en el aliviadero principal de la presa, el cual sí está recubierto de concreto.

Funcionarios estatales y federales hicieron caso omiso a las exhortaciones efectuadas en 2005 para que cubrieran de concreto el aliviadero de tierra con el fin de prevenir la erosión. Los reguladores federales concluyeron que éste podía manejar una gran cantidad de agua que se vertiera de la presa después de que las agencias hidráulicas argumentaron que era innecesario recubrirlo.

Dichas agencias hubieran tenido que pagar la mejora con concreto.

El Departamento de Recursos Hidráulicos de California dijeron que ambas brechas han sido reparadas y que la presa estaba lista para manejar la lluvia y el deshielo. Las autoridades dijeron que ha drenado suficiente agua del lago Oroville para que no sea necesario usar el aliviadero durante la próxima tormenta.

Se prevé que caerán entre 5 y 10 centímetros (2 y 4 pulgadas) de nieve en las laderas y montañas a partir de la noche del miércoles.

El director interino de la dependencia, Bill Croyle, dijo que 40 camiones habían arrojado 30 toneladas de bolsas cargadas con arena bloques de concreto y rocas cada hora en las zonas dañadas, mientras que con helicópteros se han arrojado bolsas con rocas en los sitios problemáticos.





JONATHAN J. COOPER - PAUL ELIAS / El Nuevo Herald
Página Web - 2017/02/14
Fuente: http://www.elnuevoherald.com


Casi 200,000 personas a quienes se les ordenó abandonar sus viviendas por temor a que un embalse colapsara no podrán regresar hasta que el muro de contención de la presa más alta del país se repare, dijo el lunes un jefe policial.

Kory Honea, jefe de la Policía del Condado Butte, no dijo cuánto demorarían las reparaciones del embalse y no dijo cuándo pudiera cancelarse la orden de evacuación. Autoridades del Departamento de Recursos Hidráulicos de California estudiaban la posibilidad de usar helicópteros para colocar rocas grandes en la parte dañada del embalse en el Lago Oroville, ubicado unas 150 millas al noreste de San Francisco.

Mientras tanto, el nivel del agua en el embalse ha bajado, lo que ha aliviado ligeramente los temores de un colapso catastrófico. Pero como se esperan más lluvias en los próximos días, se acaba el tiempo para reparar a la brevedad los daños.

Las autoridades ordenaron el domingo la evacuación masiva de todas las personas que vivan por debajo del nivel del embalse, por temor a que el aliviadero colapse y provoque que un muro de agua de 30 pies de alto se precipite.

Nancy Borsdorf dijo que cuando salía de la zona observó escenas de caos, como conductores que abandonaban sus vehículos al quedar sin combustible.

“La gente estaba presa del pánico”, dijo Borsdorf, quien el domingo estaba en un albergue en Chico.

“Nos encanta nuestro embalse, le tenemos confianza”, agregó la mujer, que vive en Oroville desde hace 13 años. “Espero que no quedemos inundados”.

Bill Croyle, jefe en funciones de la agencia hidráulica de California, dijo que a veces el agua puede generar mucha energía y causar más daños de lo esperado. Croyle hizo esa declaración después que algunos funcionarios aseguraron a los vecinos durante días que el daño al embalse no era causa de preocupación, y entonces ordenaron a todos evacuar la zona en una hora.

El nivel del agua en el embalse ha aumentado significativamente en semanas recientes después que varias tormentas descargaron lluvia y nieve sobre toda California, particularmente en la región norte del estado. El alto nivel del agua obligó al uso del aliviadero el sábado por primera vez en los 50 años que lleva construida la presa.

La amenaza pareció ceder ligeramente el lunes cuando el nivel de agua bajó. Autoridades dijeron que el agua salía del embalse a un ritmo dos veces mayor de lo normal.

La orden de evacuación del domingo por la tarde ocurrió después que los ingenieros identificaron un hueco en el aliviadero secundario del embalse, de 770 pies de altura, y avisaron a las autoridades que el embalse podía colapsar en una hora.

Como se esperan más lluvias el miércoles y jueves, las autoridades se apresuraban a tratar de reparar el daño y tenían esperanzas de reducir el nivel de agua de la presa en más de 50 pies antes que llueva más.

La repentina orden de evacuación asustó a los vecinos, quienes se apresuraron a colocar sus pertenencias en vehículos para evacuar, y entonces hubo un fuerte embotellamiento de tráfico horas después de emitirse la orden de evacuación.

Raj Gill, quien administra una gasolinera Shell donde los nerviosos conductores se detenían a comprar gasolina y comestibles, dijo que su jefe le dijo que cerrara el lugar y se marchara de la zona. Pero mantuvo la gasolinera abierta para atender a los clientes.

“Nadie se puede mover”, dijo. “Estoy tratando de salir de aquí también porque me preocupa una inundación. He visto las fotos, es mucha agua”.

Una portavoz de la Cruz Roja dijo que más de 500 personas se presentaron en un centro de evacuación en Chico, California.

El albergue se quedó sin camas y sábanas, y un camión que venía con mil camas estaba atascado en el tráfico el domingo por la noche, dijo Pam Dedtich, administradora del albergue de la Cruz Roja.

Un portavoz de la Patrulla de Carreteras de California dijo que dos aviones tenían planeado ayudar en el control del tráfico y potencialmente en misiones de búsqueda y rescate.

Al menos 250 policías californianos fueron destacados cerca del embalse y a lo largo de las rutas de evacuación para manejar el éxodo y asegurar que las zonas evacuadas no sean objeto de saqueos y otras actividades.

Unos 188,000 vecinos de los condados Yuba, Sutter y Butte recibieron órdenes de evacuación.





DON THOMPSON - Associated Press / El Nuevo Herald
Página Web - 2017/02/13
Fuente: http://www.elnuevoherald.com