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El ministro de la cartera de habitat informó además que más de 880 mil familias han sido beneficiadas con la rehabilitación de las viviendas.

Caracas.- La Gran Misión Vivienda Venezuela (GMVV)  ha registrado un total de un millón 691 mil 869 viviendas en el país, informó el ministro del Poder Popular de Vivienda y Hábitat, Manuel Quevedo.

La declaración la hizo al finalizar la reunión 22° del Órgano Superior de Vivienda y Hábitat realizada en la sede de esa cartera ministerial, ubicada en el  municipio Chacao del estado Miranda, según reseño VTV en su portal web.

El ministro Quevedo señaló que continúa en la reivindicación de hogares para llegar a una cifra de 872 mil 447 viviendas reparadas.

Detalló que fue “un fin de semana (largo y) productivo, desplegado con la entrega de viviendas desde el viernes”.

 

 

 


El Universal

Página Web - 2017/07/25

Fuente: http://www.eluniversal.com/


La Gran Misión Vivienda Venezuela (GMVV),  la política habitacional más importante en la historia del país, entregará esta semana un total de 9.986 techos dignos, informó este martes el ministro para el Hábitat y Vivienda, Manuel Quevedo.

En declaraciones transmitidas por Venezolana de Televisión, indicó que con esta cifra la misión, creada para atender principalmente a las miles de familias que quedaron damnificadas tras las intensas lluvias registradas entre 2010 y 2011, llegará a 1.691.855 viviendas entregadas.

También se hará entrega de 3.000 títulos de propiedad de tierras urbanas e interurbanas, con lo cual se habrán asignado  872.447 documentos para la tenencia de tierra.

La GMVV tiene proyectado construir 540.126 hogares de la patria al cierre de 2017, para alcanzar una meta histórica de 2.000.000 de viviendas. La meta para 2019 es llegar a 3.000.000 de hogares construidos y entregados.

 

 

 


Agencia Venezolana de Noticias

Página Web - 2017/07/25

Fuente: http://www.avn.info.ve/


La crecida de los ríos Orinoco y Caroní, producto de las recientes lluvias, ha causado inundaciones en cuatro parroquias de Ciudad Guayana, como no ocurrían desde el año 2013.

Solo en el sector El Cerrito, de la parroquia Cachamay, hay 13 familias desalojadas de sus hogares por la afectación de sus viviendas desde el pasado viernes, por lo que se encuentran reubicados en la antigua estructura de la escuela Raúl Leoni.

Las 13 familias del barrio José Gregorio Hernández, que todos conocen como El Cerrito, suman 52 personas. Luisa Lares es una de ellas. Su familia tiene ocho miembros, entre hijos y nietos, y el agua, según comenta, los corrió de la casa el 21 de julio. Ya su vivienda está invadida de sapos, culebras y ciempiés.

La contradicción les golpea: el agua inundó sus casas, pero el refugio habilitado para ellos no cuenta con el servicio. Los afectados tuvieron que romper un tubo cercano para recoger en pimpinas y abastecerse.

Estas 13 son solo parte de las 193 familias afectadas por las inundaciones en todo el municipio Caroní, luego de las precipitaciones en las parroquias Cachamay, Dalla Costa, 11 de Abril y Simón Bolívar. En total, se trata de 673 ciudadanos aquejados.

Así lo confirmó el director de Protección Civil en Caroní, Ángel Rodríguez, quien aseguró que solo las 13 familias de El Cerrito requirieron trasladarse a un refugio, habilitado antes que ocurrieran las inundaciones, como parte del plan activado a raíz de la apertura de las compuertas de las represas Guri, Caruachi y Macagua.

Inspección tardía

Fue este martes, cuatro días después de las inundaciones, cuando el personal de la Alcaldía de Caroní se acercó personalmente a la escuela a ver qué requerían los refugiados, que duermen en colchones dispuestos en los antiguos salones.

La afectada Luisa Lares, además de informar que no cuentan con baño, especificó que 26 de las 52 personas allí refugiadas son niños. “Tenemos que salir a molestar a los vecinos para bañarnos y hacer nuestras necesidades”.

La Alcaldía de Caroní les llevó este martes dos tanques de agua de 900 litros, la promesa de una bolsa del Comité Local de Abastecimiento y Producción (CLAP) y la de canalizar un antiguo proyecto de vivienda para reubicar a las 47 familias que, desde hace varios años, comprenden la zona de vulnerabilidad en El Cerrito por estar a orillas del río Caroní.

Los vecinos reubicados aseguraron que Protección Civil previó que su estadía en el refugio será de seis meses, pero el director de esta institución en Caroní desmintió ese lapso: “los meses más fuertes de lluvias en el país son julio y agosto. Pero incluso esperamos que sea antes”, que los ríos bajen de nivel en Ciudad Guayana.

Inundaciones mayores

Según los reportes de Protección Civil, la parroquia Cachamay es la más afectada por las anegaciones.

Laura Castillo, funcionaria de Protección Civil municipal que realizó la inspección este martes con el equipo del alcalde (e.), Tito Oviedo, explicó que de las 47 viviendas vulnerables de El Cerrito, 26 están con el agua dentro de las casas, pero que solo 13 familias han aceptado ir al refugio.

La casa de Alexandra López es una de las inundadas. El agua sobrepasa los tobillos en este inmueble donde viven siete personas, incluyendo su bebé de un mes. Viven temporalmente en casa de su madre, a la espera de que su casa se seque.

“Es primera vez en cinco años que se me inunda la casa, por el fenómeno, pues”, afirmó, haciendo referencia a un evento climático que no supo describir, pues este martes fue la primera vez que Protección Civil se acercó a inspeccionar el sector conocido originalmente como José Gregorio Hernández.

Castillo, única funcionaria municipal que ofreció información a Correo del Caroní durante el recorrido, mencionó que las casas afectadas se encuentran entre las cotas 11 y 15 del río Caroní, por lo que siempre reciben los embates de las crecidas del río.

“Estas casas deberían ser demolidas y las familias reubicadas, porque ha pasado que a las familias les asignan otra vivienda pero se regresan, o venden a otras personas, y entonces siempre se repiten las afectaciones”, acotó.

El director de Protección Civil Caroní aseguró: “nosotros le informamos con tiempo a las comunidades que se iban a abrir las compuertas, porque tenemos la ventaja de que el río crece lento, y las personas ya saben. El refugio se habilitó antes de las inundaciones” en El Cerrito, la zona más afectada de toda la ciudad.

Pese a esta aseveración, este año no se convocó a una rueda de prensa para informar de la apertura de las compuertas, como se hizo en 2013 y 2010.

Detalles

Un comunicado de prensa de Protección Civil a nivel nacional indica que son 400 viviendas que siguen en zonas de riesgo, “que no deberían estar habitadas y ya están siendo evaluadas” por la institución, por estar ubicadas en las cotas 12,8 hacia abajo.

Del reporte del lunes 24 de julio, Castillo detalló que había tres casas afectadas en Los Monos y 50 en Puerto Libre, ambos sectores de la parroquia Cachamay; y unas 26 en el sector Campo Rojo, en Dalla Costa.

En un comunicado de prensa de la municipalidad se rescata que en el eje “Macagua-Caroní” encontraron “cota de 11.00, alerta amarilla, con riesgo de inundaciones”, y aseguran que las lluvias de este año podrían ser mayores a las de los anteriores.

Según Ángel Rodríguez, se trata de que este año ha habido lluvias más intensas. Reveló que el balance final de las afectaciones y del plan de contingencia desarrollado será comunicado, oficialmente, en una rueda de prensa que ofrecerán las autoridades este miércoles, en la que se prevé la intervención del ministro de Energía Eléctrica, Luis Mota Domínguez.

 

 


Oriana Faoro / Correo del Caroní

Página Web - 2017/07/25

Fuente: http://www.correodelcaroni.com/


Entre 1969 y 1999 la ciudad vive cambios notables en vialidad y urbanismo, goza de prestigio internacional, pero no pasa el examen de la equidad social

Marco Negrón, arquitecto y docente, recuerda que en los años setenta del siglo XX la prestigiosa revistaL’Architecture d’Aujourd’hui publicó un reportaje donde indicaba que Caracas era la ciudad que estaba cambiando más rápido y óptimamente en el mundo. Dos datos del profesor José Manuel Puentes, del IESA, parecen corroborarlo: entre 1950 y 1979 Venezuela encabezaba una lista de países europeos y latinoamericanos por presentar la inflación más baja (3,1%) y alto PIB de 5,8%.

El Plan Preliminar de Vialidad de 1947, vigente para esa década y hasta hoy, hizo posible la dotación de una infraestructura vial fuerte y amplia. Celia Herrera, presidente de la Sociedad Venezolana de Ingeniería de Transporte y Vialidad, lo ratifica: “La década de los setenta la red vial caraqueña era la envidia de toda América Latina”.

Los distribuidores El Ciempiés y Hoyo de la Puerta, la autopista Prados del Este-La Trinidad, los tramos La Araña-Antímano y Antímano-Caricuao de la  Francisco Fajardo y los del distribuidor Boyacá-La Castellana y San Bernardino-avenida Baralt de la avenida Boyacá (Cota Mil), la  avenida Río de Janeiro entre El Llanito y Chuao, el viaducto Los Chorros y la autopista Caracas-Guarenas constituyen una pequeña muestra de las obras viales construidas entre 1969 y 1999, asegura el ingeniero Eduardo Páez Pumar, miembro de la Comisión de Infraestructura de la Academia Nacional de la Ingeniería y el Hábitat.

El Metro, obra capital. En 1983 se inaugura la Línea 1 del Metro de Caracas con extensión de 20,36 Km. “Fue un cambio sustantivo, el más importante del siglo XX y lo que va del XXI, y estuvo acompañado del sistema superficial de alimentación”, señala Negrón. La Línea 2, que abrió en 1987, y en 1998 la Línea 3  representaron dos nuevos ejes de un sistema que, “aun con sus deficiencias, es la gran obra en materia de movilidad de la ciudad”, indica Herrera. Caracas fue la quinta ciudad latinoamericana en adoptar el sistema subterráneo; le antecedieron Buenos Aires, Ciudad de México, Sao Paulo y Santiago de Chile.

En materia de servicios se construyen los embalses de La Pereza, Ocumarito, Taguacita y Taguaza. También el de Macarao, en 1998, una pequeña represa de emergencia para dar agua a la ciudad durante una semana en caso de falla, pero nunca se ha llenado, indicó Páez Pumar. La Planta de Tratamiento de Caujarito y, entre varias otras, la planta termoeléctrica Tacoa para aumentar la capacidad eléctrica de la capital fueron también piezas decisivas.

Urbanismo. Es un tiempo de optimismo que se tradujo en la construcción de edificaciones que implicaban gran conocimiento tecnológico y arquitectónico, como el empleado en Parque Central (1970-1983) y en Caricuao, el conjunto de viviendas populares más grande de Latinoamérica para su momento. Además, se consolida el núcleo cultural con la edificación del Complejo Teresa Carreño, el Museo de Arte Contemporáneo y el Museo de los Niños. Páez Pumar evoca en su lista la construcción de los hospitales General del Oeste José Gregorio Hernández y Miguel Pérez Carreño; también incluye el Poliedro de Caracas, el Complejo Deportivo Parque Naciones Unidas y el estadio Brígido Iriarte.

En sintonía con la necesidad de preservar la diversidad biológica y los recursos naturales se promulgó la Zona Protectora de la ciudad, se decretó la Ley Penal del Ambiente y en 1973 se inauguró el Parque del Oeste, hoy Alí Primera. El arquitecto Leopoldo Provenzali,  autoridad en materia de planificación urbana, recuerda que progresivamente aparecerá la Fundación Plan Estratégico Metropolitano Caracas, prometedora iniciativa para coordinar la obra de los gobiernos de la ciudad con las empresas de servicio, y se creó la Oficina Metropolitana de Planeamiento Urbano, a su juicio el primer intento significativo para pensar a Caracas con visión metropolitana. En 1989 se aprueba la Ley Orgánica de Descentralización Administrativa, que transfiere la prestación de servicios y delimita las competencias entre el gobierno central y los estados.

Déficit. El índice de 1.116.245 habitantes (censo 1961, INE) de Caracas a comienzos de los setenta, a finales del milenio roza las 3.000.000 de personas. Los alrededores de la capital continuaron ganados para la autoconstrucción informal donde vive alrededor de 40% de la población capitalina, el gran déficit que acusa Caracas en este 450° aniversario en criterio unánime de los expertos consultados. Negrón explica que es una población que habita en viviendas construidas en espacios urbanos de muy discutible calidad.

Zulma Bolívar, presidente del Instituto Metropolitano de Urbanismo, considera que la gran deuda de los gobiernos con la capital es de equidad social: “La población de los barrios vulnerables no cuenta con transporte público adecuado, con infraestructura, cloacas, equipamientos de salud, recreación, electricidad y permanece en situación de riesgo porque cualquier evento natural, como una  lluvia, produce deslizamientos, damnificados y muertes. Es una deuda social y hay que tratar de ir consolidando todas esas zonas para que la ciudad sea una ciudad para todos en las mismas condiciones”.

Gobernanza. “La convivencia pacífica es consustancial con el espíritu democrático”, refiere Provenzali, y es buen epígrafe para la siguiente estampa: a comienzos de los noventa la capital del país y sede de los poderes públicos tiene 2.966.971 habitantes (proyección INE 1990) que se desenvuelven con naturalidad en la empresa privada o pública, pasean por bulevares, visitan parques, librerías, locales de entretenimiento y plenan una red comercial extensa. Es una población que observa con expectativa la instauración del mundo digital. Ha heredado de 1864 la figura del Distrito Federal que en 1964 se divide en los municipios Libertador y Vargas (este pasará al estatus de estado en 1998), y el distrito Sucre, creado en 1909, que en el 64 se transforma en cuatro municipios autónomos: Baruta (1987), El Hatillo (1991), Chacao (1992) y Sucre (1992), que pronto tendrán sus propios alcaldes. Todos estos años una figura civil encarnada en un gobernante demócrata fragua los pactos propios de la coexistencia. Ello aunque no se hayan alcanzado los niveles de equidad social deseables.

El cuadro del profesor Puentes, mencionado al comienzo, colocaba a Chile en el lapso 1970-1979 en el último puesto con 89,1% de inflación y PIB de 2,9%. En 2017 su capital, Santiago de Chile, es la ciudad más sostenible de la región (Índice Cities in Motion 2016), mientras que Santiago de León de Caracas, que hoy alcanza 450 años de fundada, ocupa el último lugar.

CITA

“La población de los barrios vulnerables no cuenta con transporte público adecuado, con infraestructura, cloacas, equipamientos de salud, recreación, electricidad”

Zulma Bolívar

Presidente Instituto Metropolitano de Urbanismo

 

 


Teresa Casique / El Nacional

Página Web - 2017/07/25

Fuente: http://www.el-nacional.com/


El 25 de julio de 1945 se inició en Caracas, esa que hoy cumple 450 años, la construcción de una de sus principales arterias viales, la avenida Bolívar. Cuatro años después fue inaugurada como parte del denominado Plan Rotival en el país que incluyó un área con grandes aceras, árboles y demás espacios para el disfrute de los peatones.

Es una de las avenidas más importantes de Caracas y centro de grandes concentraciones políticas que desde los años 50 era reconocida por tener al emblemático Parque Recreacional José María Vargas, espacio con más de 800 árboles y áreas verdes que fueron desapareciendo por las mala gestión gubernamental, recuerda Ismenia Rojas, líder vecinal de la parroquia San Agustín.

Es una vía con dos kilómetros de largo que por muchos años albergó a indigentes, indígenas que pedían dinero, y a deportistas de al menos 6 clubes de fútbol menor que usaron sus áreas frente a la urbanización Parque Carabobo para torneos locales bien organizados. Estos clubes también desaparecieron del lugar, recuerda Rojas.

Forma parte de un eje donde están la terminal de pasajeros del Nuevo Circo, el Mercado Popular de La Hoyada, el Museo de los Niños, Museo de Arquitectura,  Complejo Cultural Teresa Carreño, hotel Venetur Alba Caracas, Galería de Arte Nacional, Complejo Parque Central, Palacio de Justicia, entre otros  edificios importantes y otros no deseados, los de la Misión Vivienda.

En 2011 fue centro de múltiples manifestaciones porque durante el gobierno del expresidente Hugo Chávez se ordenó usar las áreas del Parque Recreacional José María Vargas, en la avenida Bolívar, para levantar seis edificios para albergar a 920 familias que se quedaron damnificadas con las fuertes lluvias caídas en el país en 2010.

Esta avenida de alto acceso, que hasta 1986 fue una vía expresa porque no tenía semáforos, se convirtió en un área llena de concreto, comercios y edificios de hasta 10 pisos para los damnificados.

En 2011 el eje completo de la avenida Bolívar de Caracas fue dividido por la Oficina Presidencial de Planes y Proyectos Especiales (Opppe) en seis sectores que dieron paso a un Parque Recreacional José María Vargas (Paseo Vargas) reducido, con grandes edificaciones inauguradas, y dos plazas de más de 24 ml metros cuadrados sin culminarse ni estrenarse en 2017.

La ejecución del proyecto, a cargo del ministro para la Transformación de la Gran Caracas, Francisco Sesto, y del director de la Opppe, Gilberto Rodríguez, se inició antes de la modificación de la Ordenanza Reguladora del Parque Recreacional José María Vargas y con apoyo de la Cámara Municipal de la Alcaldía de Libertador.

Iraima Tovar, vecina de Parque Carabobo, recordó ese año que la ordenanza del Paseo Vargas fue cambiada sin un estudio previo de impacto ambiental y de suelos por donde pasan las quebradas Catuche y Anauco.  Ella, junto a varios vecinos introdujeron un recurso de amparo en el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) en 2011, institución que jamás les respondió.

Los residentes de los alrededores del Paseo Vargas se opusieron a la tala de al menos 200 árboles para colocar más concreto y edificios en la avenida Bolívar porque sabían que dañaría el ambiente en el lugar. “Jamás consultaron a la comunidad sobre esas obra”, dijo en su oportunidad Tovar.

En el lugar se culminaron las edificaciones y en las pocas áreas verdes que quedaron los nuevos vecinos estacionan motos, autos y colocan otras pertenencias. En otros espacios hicieron caminerías y algunos bancos para sentarse, hoy con menos árboles, afirma Luis Prieto, líder vecinal de Parque Carabobo.

“La cancha de fútbol que nos prometió el Gobierno jamás se construyó, la Gran Plaza de la Revolución en La Hoyada tampoco, y la plaza Bolívar Civil, a un lado de la Galería de Arte Nacional está paralizada desde el año pasado”, señala.

La Opppe había proyectado la construcción de dos sótanos debajo de la plaza de la Revolución en La Hoyada para uso comercial, institucional y cultural, pero eso solo se quedó en promesas.

No obstante, lo que no se quedó en promesas fue la construcción, con varios años de retraso, del Museo de Arquitectura en la avenida Bolívar, obra que quitó vista al emblemático Nuevo Circo de Caracas. Hoy tiene una obra de arte en su entrada que gira con el viento.

"El cemento no da oxígeno, los árboles sí. Basta de cemento. No me maten", fueron las pancartas colocadas por los vecinos de San Agustín y Candelaria en los árboles del Parque José María Vargas de la avenida Bolívar en 2011.

En áreas verdes de Bellas Artes, justo al lado de los cultivos organopónicos, la Oficina Presidencial de Planes y Proyectos Especiales (Opppe), tomó alrededor de 300 Mt2 donde construyó “144 viviendas dignas para damnificados". A un lado el Ejecutivo expropió un concesionario privado y encargó a Pdvsa Gas la construcción de otras 300 viviendas.

El Plan de Emergencia de Viviendas para afectados por lluvias de 2010 se ejecutó en espacios públicos y privados de la ciudad a costa de "ecocidios" y "la expropiación de terrenos sin indemnizaciones”, dice Iraida Marcano, vecina  de Bellas Artes. Siete años después la avenida Bolívar, desde el Palacio de Justicia hasta Bellas Artes tiene grandes edificios, menos árboles, más inseguridad y poco espacio público y recreacional para el peatón.

 

 


JORGE HERNÁNDEZ / El Universal

Página Web - 2017/07/25

Fuente: http://www.eluniversal.com/