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En boom de bienes raíces de lujo escasea la vivienda para la clase media (ESTADOS UNIDOS)

Algunos urbanistas están apostando a los suburbios y no al centro urbano

El otro día hablando con un reconocido urbanista de Miami, Barry Goldmeier, me hizo este curioso comentario: “Yo veo Miami como una gran extensión de Hialeah, donde la mayoría de la gente gana un promedio de $50,000 al año, por eso le apuesto a los suburbios y no al centro urbano. Ahora dicen que la gente quiere vivir en el centro, pero cuando no encuentran lo que quieren, sacrifican tiempo de viaje por comodidad para su familia. Esa es la naturaleza del ser humano, y eso no va a cambiar”.

Estábamos tomando un café en Key Biscayne, y los dos nos volvimos y le preguntamos al camarero, Carlos Agudelo de 38 años, oriundo de Cali, Colombia, dónde vivía. El joven nos dijo que reside en Miramar West, que le tomaba unos 45 minutos llegar al trabajo y que había buscado apartamentos más cerca de la ciudad pero que todo le resultaba muy caro. Por $1,800 en Miramar, justo en el borde de Pembroke Pines, en Broward, consiguió un apartamento, en un edificio nuevo, con tres habitaciones para él, su esposa y sus dos hijos y estaba muy contento.

Sí se quejó de lo que le costaba en tiempo y dinero el traslado diario, sobre todo el precio del peaje de la línea express de la I-95, que catalogó como “un abuso enorme”, pero en resumen nos dijo bien le merece la pena. “Más cerca del agua — señaló — se puede encontrar algo en ese precio pero no en las condiciones que tengo, porque esos edificios están viejos y deteriorados. La gente que vive fuera de las ciudad encuentra parques y espacios públicos, que no hay más al centro”.

Goldmeier, que tiene tierras para desarrollar hacia el sur, en Princeton, puntualizó que los suburbios tradicionales de Miami, Doral, South Kendall y North Broward están copados por recientes inmigraciones de extranjeros pudientes, que han hecho que los precios escalen considerablemente. Me comentó que irónicamente en este boom de construcción existe una escasez de vivienda enorme para este estrato de trabajadores de clase media, que constituye la mayoría. El Sur de Miami, señaló, presenta una opción factible que muchos no han considerado, especialmente a lo largo del “South-Dade Bus ride”, un autobús que transita en su propia ‘vía rápida’. Además el Turnpike según me dijeron, tiene unos seis proyectos de ampliación de líneas en esta zona.

Le pregunté a Agudelo si había considerado el sur de Miami-Dade para vivir. Sonrió y me dijo que sí, pero la zona hacia Homestead, señaló tiene el estigma de bajo desarrollo. “La gente asocia Homestead con la inmigración de ‘farm workers’”. Es cierto, dijo, que desde el huracán Andrews toda esa zona ha cambiado mucho. Por ejemplo, el Doral antes no era una opción porque estaba pegado a los Everglades, y ahora es incosteable.

Esa área, comentó Agudelo, tampoco ofrece buenos colegios para los niños. Sin embargo con la presencia ahora de dos grandes urbanistas del país, Lennar Homes y DR Horton, que están construyendo en el sur, puede que esto cambie.

Es cierto que no hemos mirado al sur con tanto interés como hemos hecho con el norte, pero es posible que sea una opción viable para muchos, más ahora que todavía que esta zona está empezando a crecer. En realidad es así como se encuentran las oportunidades.




Annette López-Muñoz  /  El Nuevo Herald
Página Web - 2016/06/15
Fuente: http://www.elnuevoherald.com