En Junín se ha comenzado a desarrollar un proyecto innovador de construcción de viviendas sustentables, con el objeto de aprovechar las energías renovables y mejorar el medio ambiente gracias a un conjunto de materiales tradicionales (cemento, hierro, aluminio, etc.) y de no tradicionales de innovadora tecnología.
Lucas Amaya (28) observa con ternura a su esposa Andrea (26). En medio de ellos está su hijo Sebastián (5). Ambos son empleados de una empresa y, luego de presentar la solicitud, obtuvieron el préstamo del programa oficial Procrear. Ahora, en un lote de la calle O'Higgins, de La Colonia, Junín, construyen su propia casa, que contará de 146 metros cuadrados y 2 plantas.
Luego de muchas averiguaciones y asesoramientos, tomaron coraje y se decidieron por una vivienda "sustentable". "Es el sueño de muchos el tener una casa propia", comenta ella risueña, pero admite que al enterarse que habitará -junto a su familia- una casa de este tipo, "nos sentimos como conejillos de Indias".
Desde la empresa sanmartiniana TAI, que está llevando a cabo el proyecto, Alejandro Bettera (50), un ingeniero civil que se especializó en construcciones no tradicionales en España e Italia, considera que "la temperatura media en Mendoza aumentó 4 grados en los últimos 30 años, y hoy se necesitan materiales que soporten mejor el frío y el calor".
Y recuerda que el proyecto comenzó como una alternativa a los materiales tradicionales como el ladrillo y el hormigón armado. "Por eso incursionamos en nuevas tecnologías y comenzamos a utilizar estructuras metálicas aligeradas y paneles termorresistentes". Pisos flotantes hechos con materiales reciclados, maderas y materiales livianos, son otras de las características de estas novedosas casas.
Ahorro de energía
Bettera asegura que con su propuesta hay un ahorro de energía estimado "entre un 22 y un 25 por ciento" comparado con una vivienda tradicional, inclusive a iguales condiciones de terminación.
Las columnas no son de hormigón, sino que son reemplazadas por una estructura de acero, aunque a los costados de la vivienda tienen una base de ladrillos y zapatas tradicionales, pero las paredes y techos son paneles de osb (madera en hebras delgadas con resina) que se ensamblan entre sí.
Julio Sosa (51), quien desde Electrovida está realizando el montaje del sistema eléctrico, destaca que "el sistema de iluminación se obtendrá de la energía solar y los paneles fotovoltaicos. Se caracteriza por ser limpio y ecológico, con una duración aproximada de 20 años".
De acuerdo a esta proyección, la reducción de costos de energía oscila entre un 15 y un 70% y, de este modo, se contribuye a la política de conservación ambiental de las empresas eléctricas. "Los paneles fotovoltaicos tienen un gran futuro porque son independientes de las energías tradicionales", explica Sosa.
La calefacción de esta vivienda sustentable está previsto que se realice a través de un sistema hidráulico, que obtiene la energía calórica y luego traslada el calor en los ambientes de la vivienda, mientras que la refrigeración funcionará en sentido inverso a la energía calórica: se toma el agua de las napas subterráneas solamente, haciéndola circular por cañerías en distintos puntos de la casa, lo que según los estudios brinda homogeneidad a la temperatura ambiental.
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Autor: Jorge Barrionuevo
Procedencia: Argentina
Fecha de Publicación: 2014/01/26