Guaireños limpian a punta de picos y palas a una semana del paso de la tormenta Karen (VENEZUELA)

La gobernación y la alcaldía se lavaron las manos

 

Las caminerías y cunetas del callejón El Mamón, en Guanape, parroquia La Guaira, siguen repletas de tierra, escombros y cachivaches.

 

Los vecinos indicaron que debieron organizarse para acometer ellos mismos la limpieza, debido a que de la Gobernación les informaron que no había presupuesto para contratar cuadrilleros.

 

Así lo declaró Romel Villasmil, afectado, quien refirió que el propio jefe civil de la parroquia les dijo que solo había maquinaria para sanear la vía principal, pero no el cerro. “No tenemos presupuesto para cuadrilleros, nos dijo”.

 

Explicó que los accesos del callejón colapsaron tras el desbordamiento de la quebrada situada en el sector Los Comunistas, en la parte alta de la zona. En total son más de 50 familias en riesgo en caso de que se repita un aguacero como el del pasado fin de semana.

 

El vecino Arnaldo Morales era uno de los que sacó su pala a fin de contribuir a la limpieza del callejón. “Nos dicen que no tienen suficiente personal para ayudarnos a paliar esta situación”.

 

Villasmil se quejó de que no haya presupuesto para el saneamiento de las comunidades. “Mi pregunta es si aquí arriba en los cerros es donde están los niños y salen los brotes de infección producto de esa situación, ¿no deberíamos ser la prioridad?

 

Nosotros podemos colaborar como vecinos, pero necesitamos que ellos vengan y nos apoyen”. Aseguró que el jefe civil se comprometió a otorgarles sacos de cemento, picos y palas, pero hasta ahora no los ha llevado.

 

Resaltó que si la comunidad no se organiza el sector estaría peor. “Y así como esto pasa con la problemática del agua y todas las que se suscitan en la comunidad, porque terminamos nosotros resolviendo todo. No tenemos apoyo del gobierno. Nosotros les vimos la cara cuando hicieron campaña para la gobernación y la alcaldía”.

 

Morales, por su parte, indicó que si vuelve a llover como el sábado se terminaría de caer una vivienda desocupada, pero que se desmorona poco a poco con cada chaparrón.

 

“No la demolieron con la primera vaguada y ahora nos pone en riesgo a todos. Somos más de 50 familias solo en Guanape Centro”.

 

Isabel Labrador, vecina de Guaracarumbo, parroquia Urimare, denunció que como parte de los estragos causados por las lluvias se cayó un árbol, que afectó dos postes de alumbrado público y que todavía no había sido removido.

 

 


AMY TORRES / El Universal

Página Web - 2019/09/28

Fuente: http://www.eluniversal.com/