Cosecha de agua de lluvia: una alternativa viable para las Islas del Caribe (VENEZUELA)

Expertos en el manejo y gobernanza del agua debaten sobre los retos que se presentan en la gestión de la crisis hídrica de América Latina.

 

Gestionar el agua, es un asunto que cobra cada vez más importancia en el mundo entero. No sólo se trata de que progresivamente se hace más escasa, dada la crisis climática y la sobrepoblación mundial, sino que, además, los períodos de sequía son cada vez más prolongados. Aun cuando Sudamérica cuenta con un 28% de los recursos hídricos renovables del planeta, según el Foro Mundial del Agua 2018, ello no significa el que todos tengan la misma facilidad y acceso al recurso.

 

 

Esta es la historia de las Islas de Caribe, las que deben enfrentar a diario una agonía para tener acceso a los recursos de agua dulce y potable en toda la región caribeña. “Para reducir esta vulnerabilidad y enfrentar los efectos del Cambio Climático, se ha apostado a la cosecha de agua de lluvia, como una alternativa viable para que las Islas de Caribe puedan solventar la escasez del recurso”, lo advierte Fabiola Tabora, Secretaria de la Asociación Mundial del Agua Centroamérica (GWP-C).

 

 

En el encuentro, Tabora explicó que, dada su condición de Islas Caribeñas, sus recursos de agua dulce superficiales y subterráneas son muy reducidos, por lo que deben implementarse otras alternativas viables, entre ellas la cosecha de lluvia, a fin de mitigar la escasez del recurso, por lo que se ha venido implementando con éxito en diversas Islas de la región caribeña.

 

“Algunas Islas del Caribe se han organizado para instrumentar sus políticas estatales en cuanto al recurso hídrico, la gobernanza del agua y la implementación de proyectos de mitigación ante los efectos climáticos, lo que incluye prolongados períodos de sequía o lluvias muy intensas, incrementos del nivel del mar y otros más asociados, muchos ayudados por financiamientos de los organismos multilaterales como el Fondo Verde”, detalló Tabora.

 

Por su parte, Victor Pochat indicó que los sistemas de desalación o plantas desalinizadoras son otra alternativa viable para enfrentar la escasez del recurso hídrico; no obstante, explicó que al tratarse de un mecanismo que requiere de mucha energía eléctrica para su implementación y desarrollo, podría ser o no un mecanismo sustentable en el tiempo, dependiendo de las capacidades de cada región.

 

Islas que asumieron el reto

 

El fin de la cosecha de lluvia es la captación de la precipitación pluvial para usarse en la vida diaria. Ésta se ha convertido en una de las prácticas más populares en las regiones con climas áridos, donde sufren mayor escasez de agua; por lo que ha sido aplicada en países como Cuba, Islas Vírgenes, San Vicente y las Granadinas, Trinidad y Tobago, Barbados, Belice y Haití, entre otras.

 

Al respecto Henry Smith, director del Instituto de Investigación de Recursos Hídricos en la Universidad de las Islas Vírgenes, aseguró que este método puede ser una alternativa de bajo costo, o un complemento, que se basa en una “tecnología relativamente simple que puede lograr una diferencia importante para muchas personas que de otro modo podrían no tener abastecimiento por culpa del cambio climático”.

 

Bajo esta premisa, el Programa de Agua, Clima y Desarrollo para el Caribe promueve el aprovechamiento de las precipitaciones como una de las maneras de garantizarle agua a la región; mientras que el Instituto Nacional de Educación Superior, Investigación, Ciencia y Tecnología (NIHERST) de Trinidad y Tobago se asoció con Global Water Partnership-Centroamérica (GWP-C), para introducir tecnología de cosecha de agua de lluvia en las comunidades rurales de la isla de Trinidad.

 

Por su parte, la GWP-Caribe ha estado trabajando para introducir una cultura de cosecha de aguas lluvias en la región caribeña, haciendo énfasis en las tecnologías para mejorar la calidad del agua recolectada. En efecto, cada vez es más común la utilización de sistemas de captación de agua de lluvia como solución a los problemas de suministro que están teniendo las grandes ciudades, implementándola como una fuente fiable de agua apta para usos secundarios, así como para la agricultura.

 

Sequía en el 2019

 

Una marcada acentuación de la sequía por incidencia del fenómeno El Niño está previsto para el año 2019 y parte del 2020. En efecto, en Cuba al menos 20 pueblos de Sancti Spíritus quedaron sin agua, afectando a más de 24.500 personas. En tanto, a finales de mayo, el Instituto Caribeño de Meteorología e Hidrología (CIMH, en inglés) pidió un mayor control de los recursos hídricos, ya que la sequía alcanza niveles severos en territorios como Barbados, San Vicente y las Granadinas, Guadalupe, Santa Lucía, San Cristóbal y Nieves, Jamaica y Martinica, entre otras Islas del Caribe.

 

 


Brigitte Hernández Escalona / El Sol de Margarita

Página Web - 2019/07/15

Fuente: http://elsoldemargarita.com.ve/