Entorno Urbano: La hoja de ruta del agua y las poblaciones venezolanas

En este artículo de opinión Patricia Ramos explica los antecedentes en el desarrollo de las poblaciones del país en materia del tratamiento del agua.

 

A propósito del Foro Rescate del servicio de agua, organizado por el Grupo Orinoco y el Centro Internacional de Energía y Ambiente (CIEA) del IESA, donde un grupo de expertos expuso una propuesta de hoja-ruta para recuperar y mejorar el servicio de agua potable en Venezuela; es propicio resaltar algunos puntos claves sobre el tema y el desarrollo de las poblaciones en el país.

 

Para finales del siglo XIX la población de Venezuela estaba en el orden de 1.784.000 almas, la enfermedad del paludismo o fiebre amarilla estaba presente en categoría endo-epidémica. Era una población diezmada, un territorio deshabitado y la suya era una imagen de país empobrecido y desventura signada.

 

Las condiciones sanitarias eran precarias y ninguna ciudad de Venezuela tenía un sistema general de aguas servidas, ni servicio de energía eléctrica masificado. No era posible aún el uso de motores para la impulsión a presión del agua. Apenas en el año 1876 se finalizaron las primeras cloacas y el embaulamiento de la quebrada Caroata en Caracas, en 1887 se contrataron otros tramos, y en 1907 se inició la construcción de la red general de cloacas, partiendo con la construcción de un colector en la margen izquierda del río Guaire.

 

En 1911, se creó la Oficina Nacional de Sanidad (ONS) encargada de establecer medidas de higiene, ensanche, modificación y pavimentación de calles, con arreglo a los criterios de la Ingeniería Municipal. En junio de ese año se realiza el Primer Congreso Venezolano de Medicina, dedicado al Paludismo y Saneamiento. Surge de allí la preparación de instrucciones sobre medidas a tomar en las regiones palúdicas y las primeras iniciativas de intervención del medio para contrarrestar la gran mortalidad malárica, habida evidencias que el saneamiento ambiental es la clave fundamental para erradicar la enfermedad. En 1930 se crea el ministerio de Salubridad, Agricultura y Cría, en 1936 se segregan en Sanidad y Asistencia Social; y Agricultura y Cría.

 

En 1938 el presidente Eleazar López Contreras, en su exposición de motivos del Plan Trienal -Político Administrativo presentada al Congreso indica: “nuestras necesidades públicas más esenciales estriban en una mayor producción y rendimiento de la economía nacional, en el abaratamiento del costo de la vida y en esta trilogía inseparable: sanear, educar y poblar”.

 

Entonces, el Ejecutivo invirtió para repoblar el país garantizando espacios geográficos sanos. Un esfuerzo sostenido de años por parte de la sociedad civil dio lugar al desarrollo de una política de salud pública, que basada en saneamiento ambiental, abarcando vivienda sana, servicios hidrosanitarios y medicina; devino en el desarrollo de centros poblados y la consolidación de existentes, superando la mortandad, estabilizando la población nacional, y estructurándose de manera definitiva la ocupación territorial del país y el proyecto de Nación.

 

*Egresada Maestría en Diseño Urbano Universidad Metropolitana

 

 


*Patricia Ramos C. / El Universal

Página Web - 2019/10/20

Fuente: http://www.eluniversal.com/