Los cambios pueden abrir oportunidades para incorporar tendencias que satisfagan necesidades humanas sin degradar el planeta

 

La presencia de vientos de cambio, agita entusiasmos, dudas y preocupaciones, por ello conviene recordar que en el mundo actual lo constante es cambiar. Al convertirnos en una sociedad urbanizada plagada de carencias a resolver, la realidad advierte que al cambiar debemos actuar con coherencia. En otros tiempos la Presidencia de la República contaba con Cordiplan para evaluar propuestas, definir prioridades y programar acciones en función de los recursos disponibles, no a ciegas como sería agrupar aspiraciones sectoriales desperdigadas.