Mucho hemos conversado entre familiares y amigos sobre las diferencias entre lo colectivo y lo particular, sus fronteras y razones. Es un tema de nunca acabar.

 

Cuando nos referimos a un asunto colectivo, se trata de una institución, una cooperativa, un condominio, una tarea escolar, un proyecto social, un bien urbano para uso de todos los pobladores, entre tantas otras cuestiones y parece fácil calificarla como una función colectiva temporal o continua.

 

Cuando hablamos de lo particular se trata de aquello necesario para una vida digna, como los bienes de uso o disfrute individual que en su esencia están hechos para una persona; también son particulares los recuerdos familiares, los gustos literarios, artísticos, estéticos, pues son algo intrínseco del ser.