5 mentiras sobre la construcción sustentable

Vivimos en una época donde la preocupación sobre el medioambiente se ha tornando prácticamente un fenómeno. El concepto de sustentabilidad ecológica se ha extendido a casi todos los escenarios de la vida humana, hasta el punto de que para comparte un bolso debes poner en duda si estás cometiendo un crimen contra la Madre Naturaleza.

 

Ahora todo está teñido de verde: las plantas, los árboles y los paisajes verdes son motivo de lucha activa por las organizaciones, que defienden a toda costa que el planeta se encuentre en equilibrio con el destino de la raza humana. Y por supuesto, esta perspectiva no tardó en llegar al mundo de la arquitectura.

 

En el campo de la construcción, el concepto de la ciudad verde y los edificios ecológicos toma más y más protagonismo. Se ha convertido en motivo de furor y prácticamente existen legislaciones enfocadas a que toda obra arquitectónica necesariamente haga eco de ese compromiso medioambiental.

 

Sin embargo, muchos analistas y arquitectos opinan que dicho concepto de sustentabilidad ecológica en el mundo de la arquitectura carece de un fundamento real, es decir, que las estrategias que se están implementando son realmente pobres y que la perspectiva de trabajo está saturada de ideas tristes, distantes de ser verdad.
He aquí un resumen de las 5 grandes mentiras que predominan en el momento.

 

Poner plantas es ecológico

 

Las nuevas construcciones sustentables buscan ante todo que los espacios reflejen naturaleza. Y que otra estrategia que utilizar plantas y más plantas en cada uno de sus espacios. Se le está dando protagonismo a las plantas, a las flores, a los arbustos: sí, en eso no hay discusión, pero a la larga se trata de una solución que tiene unos tintes más decorativos que funcionales.

 

El paisajista Wade Graham opina precisamente que esto no soluciona el problema y que éste debe atacarse directamente de la relación que tiene el hombre con el “descontento ambiental y urbano”, ya que es esa hambre voraz por construir y construir lo que está minado el entorno humano.

 

La construcción ecológica aplica para todos

 

La empresa Apple desarrolla en el momento uno de sus edificios más representativos en Silicon Valley. Un edificio y campus que en buena medida representa el compromiso con lo ecológico. Sin embargo, este crédito viene acompañado de una inversión de 5,000 millones de dólares, es decir, algo en lo que solo pueden invertir las grandes corporaciones.

 

¿Qué está ocurriendo entonces con las otras constructoras y proyectos? Pues que el compromiso es mucho más bajo.

 

Las certificaciones garantizan sustentabilidad

 

En el momento, existen ciertas certificaciones que acreditan que una obra arquitectónica tiene un impacto responsable con el medioambiente. Esta normativa es conocida como LEED.

 

LEED significa Liderazgo en Energía y Diseño Ambiental. Es un conjunto de estándares que fomenta que los edificios sean respetuosos con el medio ambiente. Todos los aspectos del diseño, la construcción, la operación y el mantenimiento de un edificio, incluido el HVAC, se tienen en cuenta y se certifican en diferentes niveles.

 

Desarrollado por primera vez por el Consejo de Construcción Ecológica de los Estados Unidos (USGBC), una organización sin fines de lucro creada en 1993, ahora es un programa de certificación de edificios ecológicos reconocido internacionalmente. Con los años se expandió y evolucionó de un programa piloto único a la Versión 3, también conocido como LEED 2009 y ahora LEEDv4, que se introdujo en noviembre de 2013.

 

La certificación LEED proporciona verificación independiente de las características ecológicas de un edificio o vecindario, lo que permite el diseño, la construcción, las operaciones y el mantenimiento de edificios eficientes en recursos, de alto rendimiento, saludables y rentables.

 

Algunos de los objetivos de la certificación LEED son:

 

  • Reduzca los desechos y use menos energía durante la construcción
  • Use tanto material reciclado como sea posible
  • Consuma menos energía y use menos agua
  • Menores costos operacionales
  • Menos mantenimiento y con ello menos costos de mantenimiento
  • Mejor calidad del aire interior
  • Un mejor ambiente de vida y trabajo para los ocupantes del edificio

 

Para que los edificios obtengan la certificación LEED, se les asignan hasta 100 puntos según los siguientes criterios: Ubicación y transporte, Material y recursos, Eficiencia del agua, Energía y atmósfera, Calidad ambiental interior y Sitios sostenibles. También hay puntos de bonificación para la Prioridad e Innovación Regional.

 

El número total de puntos logrados por un proyecto determina qué nivel de certificación se le asignará:

 

  • Certificado: 40 - 49 puntos
  • Plata: 50 - 59 puntos
  • Oro: 60 - 79 puntos
  • Platino: más de 80 puntos

 

Pero lo que ocurre aquí es que dichas normativas aplican teniendo en cuenta condiciones como los tipos de aires acondicionados que se utilizan o si existen estacionamientos para bicicletas y autos híbridos. Pero que certifica que esos parqueaderos sí tendrán uso, o bien, si no era más lógico utilizar ventanas en vez de aires acondicionados.

 

Las versiones más recientes de los estándares de certificación LEED han puesto aún más énfasis en la eficiencia energética. HVAC (siglas que engloban calefacción, ventilación y aire acondicionado de las siglas: Heating, calefacción), Ventilating, ventilación, AC, aire acondicionado) es parte integral de la certificación LEED ya que afecta a varias de las categorías de puntuación. Estas categorías de puntuación básicamente deciden qué tan "verde" es un edificio.

 

¿Cómo se relacionan estos objetivos con las instalaciones de HVAC?

 

El equipo HVAC debe tener la etiqueta ENERGY STAR. Cuanto más alta es la calificación, más eficiente energéticamente es el sistema. Las unidades HVAC de alta eficiencia no solo ahorran dinero en facturas de energía sino que también requieren menos mantenimiento, lo que ayuda al medio ambiente al desperdiciar menos recursos.

 

La mayoría de los proyectos con certificación LEED utilizan calderas de condensación de alta eficiencia y sistemas de enfriamiento de alta eficiencia con variadores de velocidad, ciclos de economizador, monitores de CO2 y sensores de ocupación.

 

Para las certificaciones de gama superior de oro y platino, se están desarrollando nuevas tecnologías, como el uso de la energía solar para la calefacción y el calentamiento de agua. La energía geotérmica también se puede usar para calefacción y enfriamiento radiante directo o para bombas de calor de fuente terrestre.

 

Un ejemplo de esto es el nuevo Edificio de Ciencias Ambientales y Química de la Universidad de Toronto. Utiliza seis tubos gigantes, de 80 a 90 pies de largo, que extraen el aire fresco de la tierra antes de conectarlo al interior y ayudar a que el edificio alcance el estado LEED Gold.

 

Otras tecnologías reducen el consumo de energía en períodos de máxima actividad, como Cool Roofs, que reducen la carga del aire acondicionado. Además, los sistemas de almacenamiento térmico pueden usar energía por la noche para enfriar el agua que se usa para enfriar más tarde en el día.

 

Finalmente, la ventilación natural se puede maximizar utilizando sistemas de ventanas inteligentes y respiraderos exteriores junto con ventilación por desplazamiento o DV, que usa difusores de suministro de aire a nivel del piso para distribuir el aire a la altura del techo.

 

Si está certificado, el edificio gasta menos

 

Las estrategias de certificación a nivel mundial no están funcionando, según afirma Christopher W. Cheatham, quien es socio de una importante consultora en Washington. Se están certificado construcciones antes de verlas completadas y se ha comprobado que el supuesto ahorro energético que tendrían no fue tal como se esperaba.

 

Edificios que prometían un ahorro del 40%, a la final terminaron ofreciendo hasta menos de un 20%. Falta mucha verificación según los analistas.

 

La Tierra será salvada por la construcción sustentable

 

De acuerdo a las palabras de Wade Graham, la solución de un mundo donde existan edificios verdes, vivir en aldeas ecológicas futuristas o tener un auto eléctrico, no será suficiente para evitar que el planeta continúe al borde del abismo.

 

Se necesitan de otras estrategias mucho más serias. Y la construcción con enfoque medioambiental no representa una solución real. Por muchas que sean las condiciones positivas de un edificio ecológico, su existencia no garantiza que su esencia cambiará radicalmente las condiciones tan devastadoras en las que se encuentra la Tierra.

 

Fuentes consultadas: https://www.primexvents.com/hvac-important-leed-certification/

 

 


Ubicación: http://noticias.arq.com.mx/

Autor: Buscador de Arquitectura

Fecha de Publicación: 2016