La brecha existente entre las condiciones laborales de la juventud y el precio de los inmuebles retrasa año a año la edad de emancipación en España, y eleva a los 40 años la edad media a la que se accede a un inmueble en propiedad



El desempleo juvenil, la temporalidad y los bajos salarios, y, en menor medida, la mayor movilidad y ausencia de cargas que proporciona el alquiler, sitúan la edad de acceso a la primera vivienda en propiedad en España en torno a los 40 años, y la tasa de jóvenes que viven con sus padres entre una de las más altas de Europa.