Los problemas del Dane más allá de los censos (COLOMBIA)

La polémica en el que ha estado sumido el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (Dane), desde el cambio de Gobierno, se reactivó tras el debate de control político sobre los censos poblacional y agropecuario que adelantó la senadora del Centro Democrático, María del Rosario Guerra, en la Comisión Tercera, el martes pasado.

Durante su exposición, Guerra sostuvo que este censo poblacional fue 58,7 % más costoso que el de 2005, al pasar de 252.800 millones de pesos a 401.300 millones; se contrató más personal del previsto (8.400 personas), y para rematar, los resultados preliminares no se ajustan a las proyecciones hechas por la misma entidad.

 

La población nacional no está en 50 millones de ciudadanos, sino en 45,5 millones; una diferencia que si bien parece pequeña afecta cálculos como el PIB per cápita, la entrega de subsidios, el censo electoral, el debate calidad vs. cobertura en educación y la distribución del Sistema General de Participaciones para las regiones, entre otros.

Las dudas han sido soportadas por el director del Dane, Juan Daniel Oviedo, quien pese a matizar sus palabras, al pasar de “errores” en las mediciones a “ajustes”, pone un manto de duda sobre la actividad estadística del Gobierno de Juan Manuel Santos, liderada por el economista Mauricio Perfetti.

Incluso esto le ha implicado a Oviedo que se considere que su liderazgo está marcado por un “espejo retrovisor que no le hace bien a la misma entidad, pues afecta también la credibilidad de los datos que se entreguen durante su gestión”, afirmó César Caballero, exdirector del Dane para los años 2002-2004.

La diferencia de conceptos es importante pues “el ajuste es un procedimiento técnico para mejorar los resultados, y cuando se habla de errores son mediciones que no se pueden solucionar debido a procedimientos inadecuados”, recalcó Caballero.

 

Sobre las dudas

Lo que plantea el telón de fondo de esta polémica son problemas estructurales que hoy rodean al Dane: la falta de independencia y calidad estadística, la incertidumbre de su presupuesto y pequeños detalles que hacen dudar de la idoneidad de las cifras.

Para el economista y director de UrbanPro, Alfredo Bateman, con Oviedo se revivieron “detalles” que quebrantan la confianza sobre la entidad: su cercanía con el gabinete ministerial del presidente Iván Duque, al asistir a los Consejos de Ministros, y con el mismo mandatario, al que le hace compañía en los encuentros de Construyendo País; máxime si se tiene en cuenta que la elección del director sigue estando en manos del presidente de turno.

“En la práctica son señales de un involucramiento mayor del Dane con el Gobierno”, explicó Bateman. Este es un asunto retador dado que la entidad debe ser independiente para darle credibilidad técnica a la generación estadística.

El hecho de que como antesala a la entrega de datos sea el mismo Oviedo el que deslegitima las cifras anteriores, plantea dudas, como cuando corrigió el crecimiento del PIB, el dato de pobreza o los resultados de la Encuesta Nacional de Calidad de Vida.

Bateman se pregunta si esos debates le corresponde darlos al director del Dane, por el golpe a la institucionalidad y el fortalecimiento de “la pérdida de confianza”.

Este problema no es exclusivo del gobierno Duque, pues vale recordar la renuncia de Jorge Bustamante, director del Dane entre 2010-2013, debido a la exigencia del presidente Santos de realizar el censo agropecuario, pese a la inconveniencia de aplicarlo en época electoral; así como la de Caballero, al recibir órdenes de cancelar una rueda de prensa en la que revelaría el dato de las víctimas de la violencia en las grandes ciudades, por lo que significaría para el gobierno de Álvaro Uribe.

Para Ernesto Rojas, quien fue director del Dane entre 2004 y 2007, uno de los ajustes que podría hacerse es que este cargo tenga tiempo específico como el de los superintendentes de 4 años.

Por lo demás, dice Rojas, la independencia se nota en que su gestión no obedece a presiones de entidades como el Banco de la República, el Ministerio de Hacienda o el Departamento Nacional de Planeación, cuya gestión se evidencia a través de la publicación de las cifras del Dane.

 

Presupuesto y calidad

En temas estadísticos resulta fundamental atar el presupuesto con la calidad de los datos, pues de esto depende obtener un marco muestral más representativo, o incluso como sucedió en el censo poblacional: permite un rango de preguntas más amplio para caracterizar mejor.

Esta preocupación la respaldó Oviedo en sus declaraciones a medios cuando señaló que hay un mensaje relevante sobre la necesidad de tener una “consistencia presupuestal”, lo que implica pensar en cuándo es el momento para aplicar las encuestas.

La necesidad estadística de un tercer censo agropecuario más la actualización del poblacional (sumado a la falencia en recursos) implicó la priorización del primero y el aplazamiento del segundo, hasta 2018, debido al “choque negativo petrolero en las finanzas públicas”, respondió Oviedo el a la Comisión Tercera.

Sea como fuere, al final es relevante decir que ante la polémica desatada, el director aseguró que la mejora de los censos actuales es posible, tan es así que en julio de este año serán presentados los resultados finales (ver Paréntesis).

Pese a que EL COLOMBIANO buscó a Oviedo y al exdirector del Dane, Mauricio Perfetti, al cierre de la edición no había recibido sus respuestas .

 

En definitiva

Ante la crítica de la estadística del censo poblacional liderado por Mauricio Perfetti, el actual director del Dane, aseguró que se puede mejorar y los resultados se conocerán este año.

 

Contexto de la Noticia

Paréntesis

¿Por qué no se tuvo el censo antes?

De acuerdo con lo que contestó Juan Daniel Oviedo a la Comisión Tercera de Senado, las razones fueron básicamente operativas. “Nunca se logró disponer del total del personal que se había estimado para hacer la recolección en tres meses”. También generó afectaciones la ola invernal, por ejemplo en Guainía, donde se declaró la calamidad pública, y la crisis desatada por Hidroituango que generó “interrupción en el operativo censal”. Sumado a lo anterior algunas comunidades étnicas rechazaron ser medidas por el Gobierno Nacional o no aportaron la ayuda requerida para el ejercicio censal.

 

 


Natalia Cubillos Murcia / El Colombiano

Página Web -  2019/05/09

Fuente: http://www.elcolombiano.com/