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Arquitectura y Emergencia, gran ganador del Concurso Arquitectura Caliente 2018 en proyectos de título
Lunes 06 de Agosto de 2018 12:03

Diseñado por Cristian Fuhrhop, el proyecto Arquitectura y Emergencia fue elegido Gran Ganador en la categoría Proyectos de Título del Concurso Arquitectura Caliente 2018 (CAC 2018), certamen chileno organizado por el Grupo Arquitectura Caliente y con el financiamiento del Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio.

La condición que presenta Chile como país expuesto a catástrofes, ya sean de origen antrópico o natural, ha suscitado un ejercicio constante en torno al diseño acerca de cómo debe ser afrontada una emergencia por medio de la arquitectura. De manera aparentemente irreflexiva hemos desviado nuestra atención hacia una carrera constante por dar solución a los problemas de la vivienda temporal, bajo un lúgubre sesgo técnico-eficientista o por medio de propuestas prácticamente inviables, totalmente descontextualizadas de cómo se opera en lo que respecta a la gestión de la emergencia dentro de nuestro país.

 

Con un claro desconocimiento del plan nacional de protección civil y los campos de acción que tiene la arquitectura en estos temas, hemos obviado necesidades que ameritan igual urgencia, como el equipamiento o los servicios, que en muchos casos son aquellos que catalizan o incrementan los problemas de la vivienda temporal.

 

Paralelamente el problema de la emergencia dentro sus márgenes meramente operativos, sigue presentando problemas de primer orden, ejemplificado por el retraso de los tiempos de reacción, manteniendo en condiciones de vulnerabilidad a los afectados por tiempos prolongados. Esto es producto a que se trabaja con sistemas constructivos incapaces de dar abasto a  la urgencia del evento, sectorizado en un número reducido de proveedores cuyo sistema de mercado tampoco le permite económicamente generar un stock ante la emergencia.

 

Atrás a todo vapor

 

La emergencia no debe caer en un discurso meramente técnico, sino que debe apoyarse en un sistema del cual  pueda dar constancia de su funcionamiento permitiendo  coordinar tanto a autoridades nacionales como a agentes locales, con el fin de desarrollar  un “proyecto” y no una “solución” de emergencia. Esto amerita uso de materiales ordinarios de medidas estándar, asequibles dentro de cualquier línea de producción relativamente común dentro del escenario nacional ejemplificado con el caso de una ferretería. De esta manera se evita el redimensionamiento para favorecer los tiempos de ejecución y agotamientos de stock.

El problema no recae en desarrollar un sistema constructivo para la emergencia, sino más bien como un  sistema aparentemente atingente al escenario nacional permite abordar estos casos con la atención que cualquier proyecto de arquitectura amerita, generando una discusión y una crítica en tono a ello, no solo de orden técnico, sino yuxtaponiéndolo a lo teórico, a la academia y a todo aquello aparentemente no tan compatible al prejuicio técnico que hemos elaborado. Sobre que se debate, es de lo que realmente debiésemos discutir.

 

Gestión del riesgo

 

Gran parte de la poca viabilidad que presentan muchas de las propuestas en torno a temas de emergencia derivan del desconocimiento del Plan Nacional de Protección Civil, documento que vela por la prevención del riesgo estructurando y orientando tanto a los agentes como procesos involucrados en temas de emergencia, sirviendo como pauta para el actuar de ONEMI en situaciones de riesgo y prevención.

 

Lo que se propone es principalmente esbozar el marco de un sistema que permita aproximarnos a un método que permita hacer frente a la emergencia de manera coordinada en sus diversas partidas, sin sacrificar decisiones propias de la arquitectura producto de soluciones operativas. Si bien cada tipología de emergencia es afrontada y gestionada según sus propias demandas, hay ciertos parámetros que pueden ser aplicados de manera indistinta, reconociendo 3 momentos cruciales: prevención, ejecución y resolución.

 

Dicotomía de la prefabricación

 

Es patente que el problema más grande al momento de enfrentar una emergencia en Chile corresponde a hacer frente a los tiempos de reacción, debido principalmente a la mala comunicación entre organismos independientes y el agotamiento del stock.

 

El reemplazo de la mediagua por una vivienda de 24m a base del sistema SIP ha representado un aumento considerable en los estándares de la vivienda en cuanto a la calidad de la edificación y su componente térmica. Pero a la vez esto ha correspondido depender de los proveedores de este insumo y su localización geográfica. Actualmente en Chile contamos con 22 proveedores de este sistema, de los cuales el 72,7% se emplaza en la Región Metropolitana, 18,2% en la Araucanía, y tan solo un 9,1% en lo que respecta a otras regiones, donde podríamos señalar que tan solo 42,6% dentro de las zonas de alcance de los Proveedores.

 

Es necesario dar cuenta que varios de estos Agentes, corresponden a negocios familiares con una presencia de stock relativamente escasa, imposibilitados de cubrir grandes demandas. Por otro lado cabe destacar que este tipo de prefabricación corresponde a un proceso que involucra materiales procedentes de otras líneas de producción como es el caso de placas estructurales, procedentes principalmente de 3 grandes industrias a lo largo del país. Esta condicionante hace que al momento de presentarse la reposición de viviendas, los proveedores no sean capaces de cubrir la demanda, retrasando los tiempos de entrega y manteniendo a los afectados en una condición de vulnerabilidad extendida.

 

“Hay progresos tecnológicos más allá de los cuales no se puede ir. No se puede inventar una cuchara mecánica cuando la de hace dos mil años sigue funcionando tan bien […] el progreso puede significar dar dos pasos atrás, como volver a la energía eólica como alternativa al petróleo y cosas por el estilo. ¡Tendamos al futuro! ¡Atrás a todo vapor!

 

Umberto Eco, Atrás a todo Vapor, 2008.

 

Como bien menciona Eco existen ciertos progresos tecnológicos que no necesariamente significan un avance y que por ende competitivamente están destinados a un declive inminente, por lo menos en una determinada área. El problema ocurre cuando estos “progresos”, no entran a un mercado competitivo, sino más bien, cuando se imponen reemplazando un servicio o método existente.

 

El desafío propuesto se encuentra principalmente en entender un progreso tecnológico como un avance dentro del manejo del conocimiento de manera consecuente a una realidad específica y no necesariamente bajo el encantamiento procedente de la “innovación”. Chile actualmente no es capaz de cubrir la demanda necesaria procedente de a la emergencia mediante este “medio tecnológico”, esto no implica que no sea una posible realidad a futuro, pero para esto se debe analizar e invertir en tanto en políticas públicas como medios que lo hagan viable.

Operatividad y proyecciones

Recursos: si bien parte de los fondos presentes para la emergencia es destinado a labores de manejo y reconstrucción gran parte se concentra en la prevención de catástrofes los cuales han tenido un reajuste anual desde el siniestro del 2010. En el esquema señalado se puede observar los montos destinados a prevención por las distintas comunas de la Región Metropolitana.

 

El problema se basa en la comunicación y los planes de manejo del riesgo llevado a cabo por las distintas municipalidades, destinando estos fondos a actividades menores, como la poda producto de obstrucción vegetal en vías públicas. Durante el último periodo, la ONEMI ha observado la posibilidad de habilitar los puntos de encuentro a lo largo de todo Chile con servicios para afrontar emergencias, tales como agua potable o electricidad. Estos puntos corresponden a zonas seguras, permitiendo a los afectados concurrir en caso de un siniestro, organizarse y levantar las fichas correspondientes, tales como el alfa o redes.

 

Sectores afectados: si bien el sector correspondiente a la vivienda se presenta como el de mayor urgencia en reposición luego de una catástrofe, tras los últimos eventos presentados en Chile el sector más afectado ha sido presidido por la economía local, seguido por la vivienda, la educación y la salud. Este argumento cobra sentido cuando se evidencia la carencia  generada por la ausencia de sectores como el de la educación, donde la falta de establecimientos prolonga la estadía en las viviendas, generando problemas de calidad mayor a lo perceptible por cifras catastradas.

Existe una deuda correspondiente hacia donde se distribuyen los fondos tras una emergencia, tanto en prevención como al sector destinado. Es necesario generar planes preventivos a nivel país que logren evidenciar donde se invierten estos fondos, atender aquellos sectores complementarios al de la vivienda, debido a la privación a los servicios que esta genera. Vivir en calidad de emergencia no tiene por qué significar, vivir desprovisto de servicios.

 

Sistema: se propone brindar una estructura estable, asegurando su funcionalidad en torno a los tipos de cargas que se puedan presentar, manteniendo certeza de brindar una base estable, la cual puede y lo más seguro es que sea ejecutada e intervenida por entidades no capacitadas durante el periodo de emergencia. Correspondientemente Se  pretende evitar problemas de redimensionamiento por lo que se propone usar materiales en sus medidas estandarizadas siendo consciente de todas las variables y complejidades que esto suscite.

La estructura se separa de su cerramiento, asegurando su independencia, un sistema rotulado con leves grados de modificación según su emplazamiento. Por ende los paquetes de cerramiento, deben ser flexibles a adaptarse a las distintas zonas climáticas que pueda presentar la vivienda. Se ha desarrollado un cerramiento en base a malla Rashel, poliestireno extruido y aglomerantes impermeables como cola o pinturas. Evitando placas se busca que éste se haga cargo de los problemas de logística y montaje, pero que a la vez pueda entenderse como un material tangible, con atributos propios, separándolo de los prejuicios que le hemos otorgado a ciertos materiales producto de su procedencia sintética. Quiero creer que somos capaces de encontrar valor en lo que hemos enjuiciado.

 

Casos de aplicación

 

El proyecto de tesis consiste abordar 4 casos programáticos distintos, provenientes de siniestros de diferente origen ocurridos entre los últimos 3 años: así se pone a prueba la viabilidad del sistema estructural propuesto bajo las limitantes de la emergencia, lo cual permite observar la flexibilidad que sugiere cada caso en particular, Involucrando de esta manera problemáticas no solo de orden territorial sino más también locales, culturales y de aspectos sociales.

 

La intención que se busca por medio de este esfuerzo es poder abordar un proyecto de emergencia con la rigurosidad y enfoque que cualquier proyecto de arquitectura podría suscitar,  pudiendo ser analizado a partir de una problemática ya sea teórica o de cualquier agente motivador dentro del discurso arquitectónico contemporáneo, buscando des estigmatizar  el supuesto de que la emergencia se encuentra sujeta a cubrir únicamente aquellas necesidades fisiológicas entendidas como urgencia, debido a que en arquitectura al prescindir de alguna arista, resulta que esta se anuncia.

 

 

 


Ubicación: https://www.plataformaarquitectura.cl/

Autor: Cristian Fuhrhop

Procedencia: CHILE

Fecha de Publicación: 2018/07/31

 
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